Cómo utilizar el maquillaje de noche
El viejo chiste de peluquerías explica que una señora va a uno de estos establecimientos y dice que quiere el corte de pelo como Meg Ryan. Cuando el peluquero hace su trabajo lo mejor posible y enseña el resultado a su clienta, esperando sus halagos, la clienta se enfurece porque no se parece en nada a Meg Ryan. El problema, no es del peluquero. El problema es de la señora, que no quería el pelo de Meg Ryan. Quería su cuerpo, su cara, sus ojos…
En ocasiones con el maquillaje de noche podríamos sentirnos del mismo modo. Todos hemos visto artistas de cine o de la música a los que nos gustaría parecernos. Me voy a poner la sombra de ojos de tal actriz. Pero cuando me la pongo me veo horrible, y es cierto, porque a mí esa sombra de ojos me sienta horrible. Yo quiero un maquillaje de noche seductor, bonito, un poco atrevido. ¿Cuál es el problema? Que no se trataba de mi maquillaje de noche sino de la actriz famosa.
Lo primero que tenemos que clarificar es que queremos realzar nuestra figura, nuestra personalidad, nuestras cosas. Tenemos que aceptarnos tal y como somos y con esto en mente prepararnos para sacar partido. Podríamos empezar con un tono de sombra de ojos clarito que nos favorezca, en el interior de los párpados. ¿Por qué no ponemos el mismo tono, pero más fuerte, en la segunda mitad del párpado? ¿Y qué hay si ponemos un tono más oscuro en la parte que nos queda? La imaginación es fundamental para conseguir un maquillaje de noche espectacular.